En el ámbito de la pareja, uno de los factores que más influye en el éxito o fracaso de la familia es la capacidad de analizar problemas y tomar decisiones acertadas y consensuadas entre los miembros de la pareja.
Aunque pueda parecer un proceso sencillo, la realidad es que la toma de decisiones implica una serie de pasos, habilidades y estrategias que deben implementarse de manera eficaz para obtener los mejores resultados, de conformidad con los valores del grupo.
Consideremos entonces que un problema, es una situación en la cual un sujeto desea acometer una acción, pero desconoce cómo hacerlo para lograr un objetivo. Es una traba que paraliza el curso natural de acciones para la consecución de un propósito.
Como afirma Espíndola (2005), un problema es una pregunta que se hace acerca de una discrepancia entre lo deseado o espe
rado y la realidad. En nuestra vida social y cotidiana hay muchos sucesos que se contraponen
frecuentemente a nuestros deseos y expectativas. Sin embargo, queremos re
solver estos problemas porque de lo contrario no serían tales.
Para que un problema adquiera tal carácter se requiere la intención de con
testar las preguntas que se vayan planteando.
Los problemas pueden ser teóricos o prácticos.
Por ejemplo, si tus relaciones familiares o con tus amigos no son armoniosas, entonces tienes problemas porque dichas relaciones no responden a lo que tú
deseas y seguramente te has hecho muchas preguntas sobre ese asunto.
El complemento de un problema es cómo resolver el problema, las decisio
nes que tomas y las acciones que ejecutas para solucionarlo y, de esta mane
ra, reducir la discrepancia.